Incentivos fiscales a inversión en Casco Antiguo de Panamá

En 1997 la UNESCO nombró Patrimonio de la Humanidad a la zona histórica de la Ciudad de Panamá conocida como Casco Antiguo o Casco Viejo. Desde ese momento se iniciaron los trabajos para restaurar sus calles y edificios coloniales, en gran medida descuidados desde el siglo XVII.  En los últimos diez años se han intensificado los procesos de renovación de edificios históricos, así como las inversiones en la zona. Hoy en día tanto turistas como panameños están regresando al Casco Viejo lo que ha generado que la zona se revitalice, convirtiéndola en uno de los áreas residenciales y comerciales más costosas del país.

Toda esta actividad comercial y el auge en la rehabilitación del Casco Antiguo promovió que en 2013 se aprobase la Ley 136, a través de la cual se ofrecen beneficios fiscales a arrendadores, arrendatarios, propietarios y personas o entidades que inviertan en la rehabilitación y puesta en valor de la zona histórica.

Recientemente fue presentado en la Asamblea Nacional un anteproyecto de ley que pretende modificar, específicamente, el artículo 30 de la Ley 136, extendiendo dos años más los beneficios fiscales a los inversionistas que desarrollen proyectos en el Casco Antiguo. Esto le ayudaría a ganar tiempo a varios inversionistas que están procesando préstamos o diligenciando transacciones.

Entre los beneficios fiscales que concede la ley están:

  • préstamos hipotecarios preferenciales
  • exoneración del impuesto inmueble (por 30 años)
  • exoneración del impuesto inmueble que sea transferido (por cinco años).

Al momento de su promulgación, la ley establecía que, para hacerse acreedor de los incentivos establecidos mediante la misma, los beneficiarios deberían hacer las actividades e inversiones de mejora y rehabilitación en un periodo de hasta dos años a partir de la puesta en vigencia de le Ley.

No obstante, el periodo antes mencionado no ha sido suficiente y se ha generado un vacío en materia de beneficios. Esto ha perjudicado la aprobación de préstamos y financiamientos bancarios, así como la consecuente pérdida de las exoneraciones concedidas por la ley.

Una vez se apruebe la modificación a la Ley 31 que proponen los diputados Raúl Hernández y Adolfo Valderrama de la Comisión de Economía Finanzas, se extenderá a dos años adicionales el periodo en el cual los propietarios o inversionistas podrán acceder a los incentivos y beneficios establecidos en la misma. Estos serán prorrogables a igual término a consideración de la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura.

Con la extensión de estos incentivos fiscales crece aún más el atractivo de inversión en el Casco Antiguo, elevando así su valor comercial, residencial y turístico. Como expertos en inversiones, en Almanza y Almanza podemos asesorarle para que tome ventaja de estos incentivos fiscales, agilizando así las gestiones legales relacionadas a su inversión en la codiciada zona histórica del país.